sábado, noviembre 04, 2006

Odisea equina.

La temporada de lluvias suele llegar a finales de octubre, y vacas, ovejas y caballos son devueltos a sus establos para evitar sucesos como el que ha tenido en vilo al país durante los tres días.

Las aguas del mar del Norte se desbordaron inundando el prado donde pacían, y empapada, la manada se apretujó en una isla de hierba demasiado pequeña. La orilla estaba sólo a 500 metros, pero los aturdidos animales no se animaban a ganarla. Una veintena se ahogó antes de que los equipos de rescate del Ejército y de los bomberos pudieran evacuarlos. Otros 20, la mayoría potros, fueron llevados a tierra en lanchas.

Su imagen acostados en los botes y el abandono forzoso en el que quedaron sus mayores era de una turbadora belleza plástica. También tenía algo de épico, con los equinos rehenes de un mar implacable. Ayer las aguas bajaron lo bastante y un grupo de jinetes llevó a los caballos a la orilla en ordenada formación.

Tres días antes de tan jubiloso desenlace, las posibilidades de éxito de la evacuación parecían escasas. Cuando el miércoles quedó claro que el agua bajaría despacio, los rescatadores llevaron forraje y bebida a los caballos. Cincuenta soldados trataron de formar un pontón entre la isla y la orilla, pero las tablas se hundieron una y otra vez. El peso de los animales, que rondaba los 700 kilos en algunos casos, hacía imposible su traslado en barca durante el día. Por la noche, los focos y las linternas les asustaban de tal modo que hubieran muerto muchos más de haberse intentado una salida en grupo y a nado.

La dueña del prado, la organización ecologista It Fryske Gea, asegura que avisó ya el pasado 15 de octubre a los granjeros del riesgo de heladas nocturnas y de inundación. El propio Lootsma habría evacuado a sus animales de granja, pero no a los caballos.

Mientras se despeja la incógnita, el Partido holandés de los Animales ha interpuesto una demanda contra Lootsma por crueldad animal. Según los veterinarios, los caballos salvados están en buen estado aunque necesitarán descanso y buena alimentación para recuperarse.

Y una última pregunta aún en el aire. ¿Quién pagará el rescate equino? Esa es una cuenta que nadie quiere recibir, de momento.

3 comentarios:

Michi dijo...

Vaya Adro, has hecho los deberes, sí señor!

Menuda historia la de la isla de los caballos. Lamentablemente te tengo que comunicar que he recibido numerosas quejas y críticas de tus lectores angloparlantes. Para cuándo la traducción? :)

Por fin he visto una foto enfocada el grupo Erasmus. Gente muy maja y muy variopintas, sí señor. Por quñe todos los alemanes son gigantes? Aún recuerdo con cariño al alemán amigo de Jillo que levantaba a las chicas a pares!

Una duda, la foto del monumentoi y las tropas haciendo guarda qué representa? Qué quiere decir "Tevzemei un Brivivai"?

Adro dijo...

Jajaja. Sí, sí que he hecho los deberes. Tenía que escoger entre estudiar o blogear, ya sabes.

La verdad es que no tengo muchas ganas de traducirlo, aunque puede que lo haga la próxima vez que tenga que estudiar.

La cosa esa creo que significa: "Si Dios en su absoluta bondad, borrachos nos tiene, será su voluntad", o algo así. Espero la corrección del sevillano Javier.

Saludos Michi. ¡¡Ya queda menos para que volvamos a la sidra!!

Los resquicios de las Sagradas dijo...

Q TAL VAS, FINES? SEGURO QUE MUY BIEN! AL FINAL NO VOLVIMOS A HABLAR DE TU VISITA A NANCY... ME PARECE A MÍ Q YA NADA!
TE PERDISTE LA FIESTA DE LA COMPETICIÓN DE BEBER. ESTUVO COJONUDA! PUSE ALGUNAS FOTUCAS DE RECUERDO EN EL BLOG, XQ X FIN, DESPUÉS D CASI UN MES, ME HE DIGNADO A ESCRIBIR ALGO NUEVO.

UN BESAZO Y SIGUE DISFRUTANDO!