Ya había discutido sobre este tema con alguno de mis amigos y más concreta y acaloradamente con
Paloma. La discusión viene a lo que la
Real Academia de la lengua española dice acerca del término
Gallego.
Y bien, un diputado del BNG, Francisco Rodríguez, ha propuesto quitar dos de sus acepciones: la de tonto, que se da en Costa Rica, y la de tartamudo, en el Salvador.
De verdad que a veces se leen unas cosas (
noticia) que te dejan perplejo. Pero vamos a ver, alma cándida, la
Real Academia de la lengua española NO inventa significados o acepciones. No pone ni quita, sólo recoge. La
Real Academia de la lengua española se dedica a recoger lo que los hablantes usan.
No puede imponer ni significados ni, por supuesto, cometer la impiedad de quitarlos porque a un politicucho de turno, embuído en lo políticamente correcto y en la subnormalidad campante, se sienta ofendido.
Si usted se siente ofendido porque en Costa Rica se refieran a los tontos con el apelativo de Gallego, vaya allí y trate de hacerles entender que es ofensivo para su pueblo, comunidad, país, nación o como carajo quiera llamarlo. Ahora bien, si lo que hacen es cambiar Gallego o tonto por Francisco Rodriguez, no se extrañe.
Y otra, lo que pretende es que el Congreso de los Diputados obligue a la Real Academia a cambiarlo... ¿pero usted no tiene algo mejor que hacer? ¿los diputados no tienen algo mejor que hacer? Por favor. Cómo puede haber tanta estupidez. Que no hay Dios que consiga un contrato digno, que no hay Dios que se pueda permitir una casa y que hay delinuencia, terrorismo, etc, y se dedica a decir que en la definición de Gallego, en la quinta posición, está la de tonto, y, en la séptima, la de lengua de los gallegos. ¿Está usted de cachondeo? ¿Se está riendo de nosotros? ¿Escucha usted lo que dice?
Por favor.
Qué tío más ofensivo.
P.D.: colgaré más fotos del viaje a Rusia... espero que pronto.