martes, mayo 10, 2005

Arte y filosofía.


El arte es una sombra de sombras Posted by Hello
Platón.

¡Qué bonito! Ya sabes pequeño proyecto de filósofo. La realidad no está en este mundo sino en un mundo aparte, un "Topos Uranon" (o algo así), el mundo de las ideas. Lo que nosotros percibimos es una copia, una sombra en la caverna, y puesto que según otra teoría de Platón (la mimética), el arte es una copia de la realidad, el arte, por transitividad, es una copia de copias, una sombra de sombras. Doblemente imperfecto. ¡Qué bella argumentación!

Para el arte de la época, y para la mayor parte del arte realizado hasta hace bien poco, es perfectamente aplicable la idea de copia de la naturaleza. El problema es que un cuadro como el de arriba... ¿qué copia? Hay quien responde que lo que copia son proporciones, busca una perfección en la estructura y en el contraste que saca de la naturaleza. Es dificil de sostener, pero como ya he dicho discutiendo con muchos de esas cosas que tengo por amigos, resulta que este cuadro es bonito, los cuadros de Miró son bonitos, y los que hago yo o el vecino del cuarto no lo son. ¿Por qué? algo hay, que no sepamos expresarlo o encontrarlo es otra cosa. Aun así... el arte abstracto, como dice Andrés, es otra cosa, y mis argumentos se pierden en él. No desisto y espero que tenga solución. Quizá el libro de Umberto Eco, que todavía no ha caído en mis manos, sobre el tema me solucione algo.

Recomiendo, a sabiendas de su dificultad, tres libros que estudian la estética desde las proporciones. Estudia las proporciones que se dan en una caracola, en los cuerpos animales, etc, y las compara con realizaciones artísticas que se consideran en el imaginario público como bellas. Son densos y usan mucha matemática (yo no los he acabado), pero interesantes no obstante:
Estética de las proporciones en la naturaleza y en las artes.
El número de oro I.
El número de oro II.
Todos de Matila C. Ghyka.

Besitos.

3 comentarios:

armando dijo...

El arte no son los críticos, ni los movimientos, ni las tendencias, ni lo que dicen los libros....es todas las cosas y ninguna.

Cuantos más prejuicios tengamos y más intransigente sea nuestra forma de verlo, menos sentido le encontraremos a las cosas y todo será aburrido y monotono.

Hay gente que se esfuerza porque todo tenga su sentido, su definición, su razón y su porqué....otros prefieren disfrutar de las cosas, sin más.

Adro dijo...

Los perros, los caballos, etc disfrutan sin más, los hombres, para bien o para mal, pensamos, razonamos, buscamos sentido a las cosas, buscamos una razón. Es nuestra naturaleza, dicen algunos. Un hombre no puede vivir sin más. No puede ver un coche sin aplicar todo lo que sabe sobre los coches inmediatamente sobre ese coche particular.

Hay quien dice que el arte nace en Grecia, que es donde se toma conciencia de la belleza, la estética, etc. Hay quien dice que en Egipto no hay arte porque no se tiene concepción estética, no hay concepto de belleza artística, por lo que las pirámides no son arte... para ellos. Para nosotros sí, pues nosotros tenemos esos conceptos. No existe ese disfrutar de las cosas sin más. Ejemplo de lo que digo, y no podrás decir que no. Se disfruta muchísimo más de, por ejemplo, la visita de la Capilla Sixtina, cuando se sabe por quién fue pintada, qué problemas tuvo, en qué época se contextualiza y cuáles son sus rasgos, etc, que sin saber todo ésto. Se disfruta muchísimo más de una sinfonía de Bach teniendo conocimientos en solfeo que sin tenerlos. Y ello es porque no se disfruta sin más, sino que se disfruta con una vida añadida al objeto.

Es muy complicado, lo digo porque no lo tengo nada claro y patino bastante. En todo caso es interesante.

Saludos.

armando dijo...

Lo que hay que intentar es lograr el equilibrio entre los conocimientos que podamos tener....y la cosa a la que se los aplicamos.

Procurando que los conocimientos enriquezcan y aporten matices antes que estancarnos en unas ideas fijas, estrictas y preconcebidas.

Es una opinión bastante iconoclasta, lo sé, para gustos colores.