martes, febrero 21, 2006

Elfen Lied.




Y aquí vuelvo con el anime. En este caso con Elfen Lied. Pues eso, tras unas semanas tirándome de los pelos con la burrita del emule, logré volver a hacerla caminar y terminé de bajarme la serie. No os haceis a la idea del enganche que teníamos para verla, ya que nos habíamos tragado los primeros capítulos y los siguientes no terminaban de llegar. De hecho llegué tarde a algún entrenamiento y a alguna clase por quedarme a verla.

Podríamos decir que la trama tiene algo que ver con los X-men en tanto que se ocupa de la discriminación que los humanos hacen de otros “seres” que pululan por ahí con poderes extraños. Vale, no tiene más parecido que ese. Seguimos. Pues resulta que nacen niños con deformidades y con poderes, digamos, poco tranquilizantes. Y de ahí en adelante, en los 14 capítulos, a tratar de entender de qué va el tema. Y engancha, vaya que si engancha.

Algunas cositas: la serie es muy gore. Mucha sangre, mucha mutilación y mucho miembro suelto por los aires. Y, como no, por otro lado es realmente tierna. Las relaciones entre los personajes, un poco melosas para mi gusto, dan el contrapunto a la sangre. Cuando Nyu empieza a hacer pijadas no deja de ser gracioso y la hija del doctor, la segunda monstruíto, es adorable.

En todo caso lo bueno de la serie es lograr mantener el interés y el suspense del espectador hasta el final. La intriga y la curiosidad son sus grandes bazas, junto con las calderadas de sangre y miembros.

Saludos.

6 comentarios:

Paloma dijo...

Cierto que me la tragué hasta el final, cierto que me gustó(la historia) y estaba pilladísima por saber que pasaba...pero tb creo q tanta violencia no tiene mucho sentido pues la mayor parte de las escenas, cada cual más desagradable que la anterior, podían ser anuladas (no aportan nada, solo sangre y violencia a puñados).

No me extraña que los chinos sufran ataques epilépticos viendo sus dibujos animados...¿ a qué edad verán ellos este tipo de series?
Lo que me extraña es q aun no se maten los unos a los otros en plan norteamericano.

Adro dijo...

Michi, que sé que me lees a veces por aquí. No soy capaz de publicar comentarios en tu blog. Me trae que no encuentra o algo así,

Michi dijo...

Vaya, lo dices en serio?

Pues si que es raro. Por lo visto otras personas pueden comentar. Supongo que habrá algún tipo de error o que el problema sea temporal.

Si ves que sigues sin poder comentar ya veremos a ver qué pasa.

Sobre la violencia del animé japonés tengo que decir que Japón es uno de los paises con menor índice de delincuencia del mundo. Todo se debe a su cultura. Y no sólo de violencia vive su animación, también de todo tipo de perversiones sexuales que consideraríamos "bizarras". Pero es curioso ver como separan realidad y ficción y siguen siendo unas personas de lo más educadas y consideradas. Una forma de utilizar la violencia virtual como vía de escape.

Y solamente hablo de generalidades. No soy ningún experto en cultura japonesa.

Adro dijo...

Sí, eso es cierto.
¿Por qué no podría ser que la violencia literaria, peliculera o de videojuegos sea, en vez de un instigador de la misma, una válvula de escape?

Michi dijo...

Una anecdota como curiosidad...

El otro día, leyendo en un blog (http://www.escolar.net/) vi que amnistía internacional había denunciado que un juego como Warcraft III era racista porque la raza humana exterminaba a la de los orcos.

¿Qué te parece?

Adro dijo...

Jajaja, el nivel de estupidez a que se llega es increíble.

Otra anécdota. El otro día fui a buscar el despacho de la asociación de padres del colegio, conocida como APA, y no la encontraba. Sabía que estaba allí, en aquel pasillo, pero no la encontraba, y terminé marchando. Pues al día siguiente vino la presidenta a hablar conmigo y le comenté que no encontraba la sala de la APA, y me dijo que bueno, que ya no era APA, sino AMPA: asociación de padres y madres de alumnos. Cuando vió la sonsirilla que me asomaba me dijo que sí, que era una gilipollez pero que es lo que hay.

saludos.