jueves, diciembre 15, 2005

Reflexiones de autobus.

Hoy me he levantado con la intención de pasarme un largo día en Oviedo. Tenía clase de 12 a 14 y de 16 a 19 horas. Resulta que la primera clase la han suspendido, con lo que ahora, a las 12 de la mañana, no tengo nada que hacer en Oviedo. Pero, -¿qué mejor que contar lo que he ido pensando en el autobus de la que venía a este infierno?- me he dicho. Y a ello voy.

Por alguna extraña razón que no alcanzo a comprender, hoy mi mente se ha ido volando y recordé unas palabras de un amigo cuando trataba de hacer entender a otro en qué consistía el "alternativismo". Ya sabeis, esa corriente de convers, chapas y demás. En principio no tiene una homogeneidad aparte de la vestimenta, al estilo ochentera. He conocido gentes uniformados de alternativos, indies o como pollas querais llamarlos (a partir de aquí será: "el alternativo"), que eran Ultra Sur. Otros acérrimos comunistas. Otros simplemente quieren ligar. Volviendo a las palabras del amigo, decían algo así: "si la masa va por una avenida caminando, los alternativos vamos por una calle paralela; si ellos cambian de calle a la nuestra, nosotros nos vamos y cogemos otra distinta". ¡Qué genial! Creo que recoge la esencia del hombre alternativo de forma más que precisa. Aquí fue donde mi mente comenzó a dar patadas en los huevos a la frase en cuestión, y no para criticarla, pues es muy precisa, sino para sacarle punta al asunto.

Lo sorprendente es que el alternativo es un individuo totalmente condicionado por la masa, el sistema o corriente predominante. Estamos de acuerdo con las palabras de mi amigo: "si la masa cambia de calle a la nuestra, nosotros nos vamos". Es una dependencia total del sistema. Ellos no tienen ideas propias. ¡Miento! Tienen una sola idea: estar en otro lado que la idea predominante. La misma palabra lo dice: alternativo. Pero alternativo a algo: a la corriente. El alternativo no cambia por si mismo, sino en función de la Norma, de los cambios del sistema. Si la corriente no varía, el alternativo no varía; si la corriente cambia su curso así mismo hará el alternativo. Cierto es que cambiará no en el mismo sentido sino al contrario, pero sigue siendo dependiente del primero. Es un movimiento sin ideario, sin principios, sin personalidad. Es un movimiento que tiene que estar mirando constantemente a la Norma para que no le toque (perdiendo en ese caso su condición de alternativo).

Veamos otros movimientos y comparemos. Dos muy dispares: los hippies y los Ultra Boys. Si todos nos volviésemos hippies, a los "originarios", o simplemente a los que ya lo son, seguramente no les importaría, o incluso se alegraría (más gente fumada). Su ideario no va contra algo, sino que es a favor de algo: de un estilo de vida, de un modo de pensar, etc. Y ese ideario lo mantendrán al margen del número de gente que lo apoye porque creen que es el correcto, bueno, acertado, etc. Lo mismo ocurre con los Ultra Boys del Sporting. Si todos fuésemos de su bando ellos encantados... o no, necesitan alguien a quien enfrentarse. Pero ellos quieren todos los efectivos que puedan lograr para vencer, ya sea cantando, animando, o dándose de ostias. Ellos no son conscientes de que necesitan al contrario porque su esencia es la lucha, si no hay oponente no hay competición. Pero el caso es que ellos no son conscientes de ello y tampoco importa que lo sean. Ellos, como los hippies, mantienen una ideas ("apoyar al sporting hasta la muerte" puede ser una idiotez pero no deja de ser una idea) que después querrán imponer (no así los hippies). Tienen ambos un ideario que opinan es el correcto.

Volvamos al alternativo. Él sólo tiene una idea: ir contra la corriente. Pero eso es una simple falta de idea. Es quedar a expensas de las ideas de los demás y no tener ninguna noción de lo que es efectivo, bueno, correcto, etc. Es caer en un relativismo donde da lo mismo mantener una opinión que la contraria, siempre, claro, que no sea la general. Vamos, que es tocar los huevos por tocarlos. El movimiento alternativo es un riachuelo sin personalidad subyugado al sistema contra el que quiere ir. Totalmente depediente de lo que rechaza. Contradictorio y estúpido, odia y ama. Diré incluso que es pueril. Muerde la mano que le da de comer. ¿Acaso hay algo más infantil?

¿Por qué ser alternativo? Yo creo que el movimiento en sí es estúpido y que por ello mismo la gente toma simplemente los elementos de él que más le convencen. Habitualmente es el plano estético el más exitoso. Estéticamente es bello. Su uniforme es muy llamativo y bonito. El problema actual es que está perdiendo su condición de alternativo ya que las grandes franquicias están apoderándose del mercado. El capitalismo se lo come todo, hasta la rebeldía (que tampoco los alternativos son rebeldes). Podemos encontrar en las grandes superficies el estilo. La masa se ha cambiado de calle. Lo alternativo ha pasado a ser la Norma. Están perdiendo su identidad. Necesitan ideas nuevas. Nuevos callejones. ¿Sabrán hacerlo? Ya he dicho que el alternativismo no es original, es ochentero. ¿A quién acudirán ahora? ¿Se está muriendo el espíritu alternativo por sus propias contradicciones? Si no encuentran una salida rápida, sin duda sí.

Me gustaría hablar a este respecto del arte moderno y como él escapa a la tradición que le precede, no por oposición como el alternativismo, sino por nueva creación. Quizá otro día que esta entrada me está quedando demasiado larga. Termino ya, sólo recordar un hecho significativo y estúpido: el de las chapas, que recuperadas por el movimiento en cuestión, son ahora rechazadas por el mismo al habérselas apropiado la masa.

Saludos.

4 comentarios:

Paloma dijo...

Opino lo mismo: ahora resulta que se lleva el ser alternativo ( q no es más que vestrise de una manera determinada y decir ciertas estupideces) igual que en su dia se llevaron los pantalones ajustados o el pelo cardado.

Es bonito xq es lo que se lleva, sin embargo llegará el día en que aparezca una cosa nueva y ¿ qué haran aquellos "incondicionales" de las chapas; criticarlas y pasarse al nuevo bando para ser "distintos"?

Además que no se crean más rebeldes que cualquier otro, que incluso el más pijo lleva convers para ir a la moda.
Xq eso sí, alternativo hasta la médula, pero todo de ciertas marcas...que sino eres un cutre.
Sin duda prefiero a los hippies ( q por cierto no significa ir fumado...) ven la vida de una manera mucho más sencilla

Jil. LO dijo...

Bueno Adro acabo de flipar.

El tema en sí no lo comparto porque me siento muy alternativo y me acabas de dar donde más me duele ;)

Pero lo que más me ha gustado es el estilo de redacción. Eres un profesional! Te deseo muchas mañanas en perdidas en Oviedo para que siguas escribiendo con tanta calidad y puedas publicar tus obras. Yo te apoyo!

Un abrazo muy fuerte Adro!

Michi dijo...

Estoy de acuerdo con Paloma.

Un ultra defiende a su equipo, hasta ahí vale, pero que todo lo que tengas que decir de los hippies es que están fumados... Por tutatis!

En fin, lo mejor el ejemplo de las chapas y ver como Jillo se siente herido :P

Besitos

Adro dijo...

Los hippies siempre van fumados ;) Sino no tendrían gracia y no irían tocando el tambor (yembé) y tan cerdos. Jejeje.